jueves, 5 de julio de 2012

HOMBRES MALTRATADORES






Si eres una persona que se hace esta pregunta, como puede llegar a hacérsela la víctima de maltrato, cuando está en el proceso de separarse definitivamente de su maltratador, o a lo largo de su proceso psicoterapéutico (cuando accede a él en busca de la superación de una relación que ha sido traumática para ella, y de un cambio significativo en su vida):


¿CÓMO PUEDEN ESTOS HOMBRES MALTRATAR A LAS MUJERES Y SEGUIR SU VIDA “CON NORMALIDAD”?, la información que voy a aportarte en esta entrada te será de gran utilidad para entenderlo. Así lo hacen, utilizando estos mecanismos psicológicos defensivos (que les permite tener una imagen de ellos mismos que no corresponde a una identidad de maltratador):

● NEGANDO. Niegan su comportamiento. Son incapaces de reconocer que están haciendo algo incorrecto, malo o agresivo hacia otra persona. Para ellos están desempeñando el papel que le corresponde a un hombre “como debe de ser”.

Esta mentira la mantienen ante sí mismos y ante otros, convirtiéndose en el mecanismo que les permite mirarse al espejo todas las mañanas, sin sentir remordimientos o culpabilidad.

La forma mediante la cual consiguen la negación, es a través de la minimización, racionalización y justificación. Se dan una explicación de lo que está ocurriendo según sus propios esquemas y pensamientos, y cada vez ampliando más los límites de su conducta, de tal manera que llegan a un punto en que hagan lo que hagan, por muy horrible que sea, a ellos les parece normal. Hasta que este autoengaño no finaliza, el ciclo de la violencia continuará siendo cada vez más grave.

● MINIMIZANDO el daño para distanciarse del daño causado. Se convence de que el hecho no es tan grave, diciéndose “yo no la pegué, sólo la empujé”, así además se permiten culpabilizar a la víctima de exagerar la agresión. El maltrato psicológico es muy fácil de minimizar para los maltratadores.  

● JUSTIFICANDO, consiguen explicar por qué hicieron lo que hicieron. Ejemplos:
- “no pretendía matarla, pero tuve que amenazarla para que dejara de chillar”,
- “me hizo llegar al límite, me sacó de quicio y perdí el control”,
- “es que no entiendes nada, para que lo entiendas necesitas que te grite/te pegue”,
- “yo no soy así, pero es que tú me presionas y ya no puedo más”,
- “es que tienes que cambiar, y si no te digo lo que tienes que hacer las cosas no funcionan bien, no tienen un orden”,
- “me llamas loco y no te das cuenta de que en realidad soy protector, y te protejo de la gente de afuera”,
- “es que no me respetas, no me obedeces”, etc.

… Si admitieran que su conducta es agresiva, violenta o mala, tendrían que admitir que son violentos o malos, ya que todos solemos identificarnos con nuestra conducta. Por tanto, justificar es una forma natural de supervivencia psicológica.

La negación es un truco de supervivencia que permite al agresor vivir consigo mismo engañándose y engañando a la gente. Por tanto, no es extraño que este tipo de agresores, fuera del contexto doméstico, en público, puedan resultar unas personas encantadoras, amables e incluso cariñosas. Engañando al vecindario, a extraños, familia, amigos y amigas.

El hombre violento tiene ideas cerradas y por ello, no tiene prácticamente ninguna posibilidad de cambio: cree que la mujer y las hijas e hijos son de su propiedad y con sus “propiedades” puede hacer lo que quiera, percibe la conducta de la mujer como provocadora, le resulta muy difícil de observarse a sí mismo, confunde los sentimientos de ira y miedo …

Aunque la mayoría de la sociedad tenga la imagen del maltratador “machista” o sexista (y como hemos dicho puede/suele ser así, la realidad es que podemos encontrarnos con VARIOS TIPOS DE MALTRATADORES, entre los cuales están:

● EL PREPOTENTE, es el más común, al que calificamos a menudo de machista. Es violento, tiene roles muy sexistas: se cree dueño y por encima de la mujer a la que considera inferior, la aísla del entorno para que no cuestione su autoridad, ni observe el comportamiento correcto de otros hombres con sus parejas y entorno…

● TIPO MALTRATADOR CAMUFLADO, y por su dificultad en detectarlo, muy peligroso: son manipuladores, inmaduros, aparentemente dependientes y absorbentes. También aíslan a la mujer, pero de forma distinta: buscan problemas para que la salida sea problemática. Por ejemplo, si la mujer va a ir a una fiesta se pone enfermo para que se tenga que quedar a cuidarle, hace gestos para inspirar lástima …

Es un artista del chantaje emocional. Si la mujer quiere ser ella misma, le hace entender que es a costa de hacerle sufrir a él. La mujer piensa que está siendo egoísta y se siente culpable.

Finge necesitar a la mujer para conseguir que ella nunca realice sus propios deseos, tenga sus propias ideas, disponga de tiempo o amistades. La domina hasta convertirla en rehén de él.

Se identificará en mayor medida con el maltrato psicológico, del que no obstante, también participa el maltratador prepotente. En realidad, no suelen darse este tipo de conductas tal como se tipifican (formando parte de uno sólo de los dos tipos de maltratadores), sino que en la mayoría de las ocasiones estas conductas aparecen mezcladas tanto en una forma de presentarse el maltrato como en la otra.

(Nota: lo importante no es tanto tipificar si se trata de un tipo de maltratador u otro, con el que nos encontramos delante, sino de identificar si sus conductas son maltratadoras, sean de un tipo u otro, ya que como hemos dicho el prepotente se puede dar de forma mezclada, en diferentes grados, con comportamientos que hemos dicho también muestra el maltratador camuflado. Ya que cuanto más conozcas de este tema (de los comportamientos que muestra), con mayor facilidad podrás identificar si tienes a un maltratador delante de ti.

El maltratador, como persona que comete un delito, es un delincuente y debe ser juzgado por ello, y cumplir la pena de prisión (orden de alejamiento o sanción) que se le imponga. Otra cosa bien distinta es que dentro del centro penitenciario, además de cumplir la condena, se plantee el que pueda recibir tratamiento psicológico adecuado, a cargo de Instituciones Penitenciarias.

No obstante, no se debe confundir a la opinión pública ni a las mujeres víctimas de maltrato induciendo a creer que con una terapia el maltratador va a dejar de serlo, ya que como demuestran las estadísticas mundiales no es así más que en menos de un 3% de los casos. El 97% restante suele abandonar la terapia cuando consigue que la mujer vuelva a admitirle, cuando ve que no puede conseguirla de nuevo, o cuando prescribe la imposición que hayan podido ponerle judicialmente, no siendo consciente de que el cambio tiene que hacerlo sin condiciones para su trato personal, familiar y amoroso con otras personas (es decir, porque realmente sienta un gran malestar verdadero con su forma de ser violenta, y busque un cambio profundo de su personalidad y conducta, independientemente de que su pareja le haya dejado y no vuelva nunca con él) y que la terapia que reciba debe ser de MUY LARGA DURACIÓN, no sólo de unas pocas semanas o meses.



Fuente: Parte de la Información procede de la Federación de Mujeres Progresistas.
Foto: Extraída de internet. Autor: Javier Muñoz.

miércoles, 4 de julio de 2012

SEÑALES DE ADVERTENCIA DE VIOLENCIA DE GÉNERO (Segunda Parte)








MUJER.         LAS    “SEÑALES  DE  ADVERTENCIA”


Si estás interesada en conocer si lo que estás viviendo es una situación de maltrato por parte de tu pareja,responde a las preguntas de este Cuestionario sobre "Las Señales de Advertencia", que te pueden dar información sobre si estás en una situación de peligro con violencia de género (sea de inicio de posibles malos tratos, de gestación de la dependencia emocional u de otro tipo, de estar sufriendo un proceso de control económico propio de una situación del maltrato psicológico/emocional, o de encontrarte en una situación de maltrato muy grave; aspectos que pueden darse por separado cada uno de ellos, o incluso conjuntamente en una relación entre maltratador y víctima en el entorno de la violencia doméstica, dependiendo de la gravedad y la forma de ésta):



  1. Mi pareja controla continuamente mi tiempo:               SÍ       NO     A VECES 

  1. Es celoso y posesivo:                                                  SÍ       NO     A VECES 

  1. Me acusa de ser infiel y coquetear:                              SÍ       NO     A VECES 

  1. Me desanima constantemente a salir o mantener relaciones con los/las amigas, la familia.                                                                      SÍ       NO     A VECES 

  1. No quiere que estudie.                                               SÍ       NO     A VECES  
                                                                                         
  1. No quiere que trabaje.                                               SÍ       NO     A VECES   

  1. Controla mis gastos y me obliga a rendir cuentas.       SÍ       NO     A VECES 

  1. Me humilla frente a los demás.                                   SÍ       NO     A VECES  
                
  1. Rompe y destruye objetos de valor sentimentales.     SÍ       NO     A VECES 

  1. Me amenaza                                                             SÍ       NO     A VECES    
                                                  
  1. Me agrede.                                                              SÍ       NO     A VECES 

  1. Me fuerza a mantener relaciones sexuales.                SÍ       NO     A VECES 
     
  1. Agrede a los animales de compañía.                         SÍ       NO     A VECES 

  1. Me desautoriza delante de los/las hijos/as.                SÍ       NO     A VECES 

  1. Compite con los/las hijos/as por mi atención             SÍ       NO     A VECES 





-         Si has respondido positivo: SÍ , ó, A VECES a las casillas 1, 2, 3:
Te encuentras en el proceso de inicio hacia posibles malos tratos.
            (Aquí es cuando la mujer se puede comenzar a plantear, lo que coloquialmente afirmamos con la frase: “Sal pitando”: si no quieres adentrarte más en una posible relación de dependencia emocional).
-         Si has respondido positivo: SÍ , ó, A VECES en las casillas 4, 5, 6:
Te encuentras en el proceso de gestación de la dependencia.
-         Si has respondido positivo: SÍ , ó, A VECES en las casillas 6, 7:
Te encuentras en el proceso de control económico.
-         Si has respondido positivo: SÍ , ó, A VECES en las casillas 8, 9, 10, 11:
Te encuentras en el proceso de maltrato muy grave.
-         Si has respondido positivo: SÍ , ó, A VECES en las casilla 12:
Eres una mujer violada.  
-         Si has respondido positivo: SÍ , ó, A VECES en las casillas 13, 14, 15:
Te encuentras en una situación de maltrato psicológico/emocional.






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Mujer, si tus respuestas han sido afirmativas en alguno de estos aspectos que te identifican como que estás dentro de una relación con violencia de género, no dejes de leer estos artículos del Blog, que te aportarán información muy valiosa para ti. Ttambién si respondes por una mujer que conoces, y sabes que sus respuestas confirmarían lo que tú crees, puedes dirigirle a estas lecturas, a tu familiar o amiga, si está viviendo una relación de violencia de género, para ayudarle en el proceso de darse cuenta del proceso que está viviendo:



Desmontando los MITOS EXTENDIDOS SOCIALMENTE SOBRE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES  e  informando sobre la realidad de cada uno de ellos. También menciona el CICLO DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO Y LA ESCALADA DE LA VIOLENCIA




Objetivo de esta entrada: Corregir mitos e ideas erróneas todavía existentes hoy en día sobre la violencia de género

 

APORTA SEÑALES DE ADVERTENCIA EN ÉL (EL MALTRATADOR Y EN ELLA, LA VÍCTIMA) DE ADVERTENCIA DE LA EXISTENCIA DE VIOLENCIA DE GÉNERO

 
                                      
Objetivo de este post: Descubrir las principales señales de alarma cuando empieza una relación de maltrato


                                                        

SEÑALES DE ADVERTENCIA DE VIOLENCIA DE GÉNERO (Primera Parte)






                                                  
Es importante conocer qué características son comunes a los hombres que son maltratadores (para poder identificarle si estás iniciando una relación con un hombre que manifiesta éstos aspectos en su forma de relacionarse, o si lo está haciendo una amiga tuya, o una mujer de tu familia, que necesita tu ayuda aunque no te la pida). En primer lugar, saber que no existe un perfil de maltratador como tal, pues pueden ser hombres muy diferentes, en cuanto a estatus social y económico, estudios, creencias religiosas, adscripción política, educación, hábitat, etc. En lo único en lo que coinciden es en SU COMPORTAMIENTO HACIA LAS MUJERES QUE COMPARTEN SUS VIDAS.

Si nos preguntamos ¿qué es lo que lleva a un hombre a maltratar? (como veíamos en la entrada anterior hay quién cree que son locos, enfermos … ya vimos los mitos al respecto), hemos de destacar que EL HOMBRE MALTRATADOR NO ESTÁ LOCO, NO ESTÁ ENFERMO (salvo excepciones), es un hombre “normal”. El hombre violento no se distingue de la “normalidad masculina” general. Puede ser simpático, seductor, atractivo, y “caballeresco” con actitudes de aparente ciudadano modelo (eso fuera de casa). Esto le permite camuflarse y pasar inadvertido al mundo exterior a su familia, tener carreras universitarias, ser funcionario, profesor, juez, empresario, obrero, médico, cocinero … (tener cualquier profesión). Sin embargo el hombre maltratador, aunque parezca un hombre “normal”, tiene ciertas características que nos puede permitir identificar a “UN LOBO CON APARIENCIA (en ocasiones, de “puertas para afuera”) DE CORDERO”.


CARACTERÍSTICAS DEL HOMBRE MALTRADOR:

• No es un enfermo mental.

• Tiene actitudes sexistas.

• Ve amenazado su poder en la familia. Necesitan reafirmarse y no toleran perder.

• Son obsesivos, necesitan que tienen el control y no toleran las negativas de la mujer.

• Manifiestan rigidez de pensamiento sobre lo que es una mujer y cuál es su papel. Quieren ejercer su autoridad y creen que la razón está de su parte.

• No asume la responsabilidad de sus actos violentos ni considera que tiene un problema. Es decir, tiene una actitud de víctima con enorme responsabilización hacia la mujer.

• Atribuye el problema a la conducta de la víctima, al trabajo, a problemas económicos (esta es una de sus formas de manipular emocionalmente)

• Fuera de casa puede ser educado, amable, seductor, respetuoso…

• Tiende a convencer a la mujer de que no podría vivir sin él (otra forma de manipularle emocionalmente: haciéndole sentir insegura de sí misma, de sus posibilidades, de su valía…).

• Son expertos manipuladores emocionales.

• Son peligrosos cuando se establece una relación con ellos.

• Tienen déficit de capacidad empática (de ponerse en el lugar de la otra persona, de su pareja), con ignorancia del sufrimiento de la víctima e ignorancia del efecto que producen.

• Tienden dependencia funcional de la mujer, no emocional. La mujer se ve como objeto de deseo y servicio. En tanto que no se enteran de lo que sienten (ellos), la mujer es traductora de sentimiento. Cuando ésta desaparece, aparece el temor.

• Se aíslan emocionalmente y no expresan más emociones que la cólera.

• Aparentemente tiene una autoestima muy elevada, pero no es real, porque en su vida cotidiana necesitan y dependen de sentirse superiores. Para conseguir esto, lo que les rodea debe ser inferior o creerlo ellos así. Tienen realmente una autoestima débil o baja.

• Son hombres hipercontrolados (pueden aparentar ante otras personas cuando saben que su conducta va a ser “evaluada” públicamente), ejercen violencia sobre la mujer cuando pierden el control.

• Es un hombre emocionalmente inestable.

• Sufren celos desmedidos e injustificados.

                                   Pero a pesar de esto, sí son “normales”





Veamos de forma ejemplificada, tanto en él como en ella, cuándo hay ya unas SEÑALES DE ALARMA de una relación en la que se da violencia de género.



SEÑALES DE ALARMA (ÉL)

  • Intrusión/Control hacia ella: Intentos de conocer y decidir sobre la vida diaria de ella. Llamadas telefónicas continuas. Acompañarla y llevarle a casa constantemente.

  • Celos: Excesiva preocupación por la relación que ella mantiene con sus amistades y familia (exagerados e injustificados celos/desconfianza, hacia ella y/o hacia los otros):
-         “Nadie te comprende mejor que yo”, “nadie sabe como yo lo que te pasa”.
-         “Si te vuelve a mirar le parto la cara, se va a enterar ese”.
-         “Vas provocando, quítate esa falda, o ese escote, o no hagas top less…”
-         “Tus amigas son unas estúpidas”, “tu amigo quiere algo contigo, ¿no lo ves?, es que tú eres muy ingenua y no te das cuenta”…

  • Manipulación emocional: Sea mediante el victimismo y la transmisión de la idea de ser culpable a la mujer, o la provocación de lástima, o también mediante el dominio/control caprichoso de la afectividad y la sexualidad con la pareja:
-         “Me tienes abandonado, te vas por ahí con … y me dejas sólo”.
-         “Si me dejas me mato, me estrello con el coche…”
-         “Te quiero … (ahora sí) – No te quiero … (ahora no)”.
-         “Ahora sí hacemos esto … porque me apetece”, “ahora nos vamos de aquí porque yo ya no quiero estar …”.

  • Aislamiento social: Intentar reducir la vida social de la otra persona de manera que se reduce los apoyos externos con los que ella puede contar.
-         “Sólo quieren aprovecharse de ti” (cuando incluso puede ser que sea él quién esté usando a la mujer económicamente…).
-         “Pasa de tu familia, ellos pasan de ti” (cuando puede estar ocurriendo que la familia de la mujer está intentando ayudarle a ver en qué mecanismo relacional de pareja se está introduciendo, a modo de ofrecerle sostén y ayuda para salir de ésta).

  • Valoración negativa o despectiva/sexista de las mujeres.
-         “Las mujeres son …” (con tonos muy peroyativos)
-         “Tú sólo vales para …” (siempre despectivamente)







SEÑALES DE ALARMA (ELLA)

En este aspecto, no se trata de lo evidente (lo que ella puede decir), sino lo que la mujer piensa (sus creencias) y sus sentimientos.

  • Sentimiento de Culpa y/o Lástima. Ella se siente responsable de los problemas de él o al menos de ayudarle a resolverlos y, por lo tanto, surgen sentimientos de culpa por las consecuencias de la posible separación.
De hecho si llega a darse la ruptura de la relación, si consigue separarse, en  casos en  que la mujer sufre abuso por parte de él, una vez separados,  muchas veces la mujer puede no denunciarle, por “lástima”, ya que “cómo voy a hacer esto a alguien que he querido…”. Es decir, ella puede seguir sintiéndose responsable de lo que a él le pasa (le sigue protegiendo más a él). Frente a lo mucho que le cuesta, a la mujer, autoprotegerse y cuidarse a sí misma (alejarse definitivamente de una relación muy “tóxica”). Le evita a él que asuma la propia responsabilidad de sus actos (como si se sintiera culpable, desleal … por no seguir protegiéndole, a pesar de que él sigue agrediéndole con su acoso: sus llamadas constantes, su seguir pediéndole continuamente que vuelvan, que le dé otra oportunidad…), impidiendo la devolución/asunción al otro sobre su propia responsabilidad en su forma de actuar como persona que es. 
  • Ocultación y Aislamiento. Cuando los demás o las demás personas le desaconsejan la relación, ella se siente incomprendida e invadida, de manera que evitan hablar con estas personas. También surge sentimiento de Vergüenza (ante lo que está viviendo, y la posibilidad de que otras personas sepan lo que les está haciendo su pareja).

  • Confusión y desorientación. Al principio ni siquiera identifica qué está viviendo, qué le está pasando (y como vimos en el ciclo de la violencia, puede no sentirse inicialmente como una víctima).

  • Baja autoestima y baja asertividad. Le cuesta tenerse en cuenta, defender sus deseos/necesidades; una forma de no autocuidarse es permitirse estar en una relación de violencia; empieza a dudar de sus criterios … A la vez que tiene dificultad para tomar decisiones por ella misma, pues tiene dependencia de él (de lo que él le diga que está bien, que “debería o no hacer”, lo que está bien o mal, lo que puede molestarle a él que ella haga …).

  • Excesiva preocupación por los asuntos de él. Continuos consejos y reproches a él, también buscando que él se comporte de otra forma (pues le resulta difícil pensar en ser ella quién cambie saliendo de esa relación en la que él no va a cambiar, pero ella lo espera continuamente, mantiene esa esperanza).

  • Sometimiento y Sumisión.

  • Repetidas “nuevas oportunidades”(a él, y a la relación que mantienen): La separación se aplaza una y otra vez.

  • Pensamientos y emociones contradictorias: Amor – Odio, Ira – Culpa, Euforia – Tristeza.

  • Trastornos psicosomáticos: Alteración del sueño y/o de la alimentación, ansiedad, dolores articulares o musculares sin causa definida, posibles problemas/alteraciones  del estado de ánimo, entre otras manifestaciones sintomáticas en el cuerpo, que expresan corporalmente ese gran sufrimiento emocional/psíquico de la mujer en esta relación.





Algo MUY IMPORTANTE es que una mujer metida en la dinámica de esta forma de relacionarse con su pareja, NECESITA AYUDA no sólo FAMILIAR, DE SUS AMIGOS, sino también PROFESIONAL, para poder salir de esta tela de araña en la que se ha metido, de la que puede ni ser consciente (ayudarle a darse cuenta de ello, primero, a que pueda reconocerse su realidad), además para trabajar, posteriormente, todos los aspectos de su autoestima, de su personalidad, y de su historia personal (la base en la que se han basado sus relaciones de parejas pasadas). Para construirse un presente y un futuro diferente, en el que tenga la posibilidad de superar las huellas dejadas por esta relación, y finalmente, de no repetir historia en una siguiente relación de pareja.
Esta mujer va a necesitar mucho apoyo y sostén emocional (no sólo de recursos quizás económicos, o materiales) de parte de todas las personas implicadas durante todo ese proceso de sanación emocional, psicológico, físico e incluso en ocasiones económico y/o profesional.
A nivel PSICOLÓGICO Y EMOCIONAL, existen muchas creencias negativas a trabajar, una forma de relacionarse de forma dependiente, muy baja autoestima, grandes dificultades para ver formas de salir de esa telaraña en la que se encuentra la mujer (cuando no una creencia de imposibilidad de lograrlo), sentimientos de culpa paralizantes, enfermedades psicosoáticas, situaciones inconclusas a nivel familiar (con grandes dosis de introyectos) y relacional..., aspectos todos ellos que es necesario trabajarlos con la mujer para que sea posible que además de salir de esta relación de violencia, no vuelva, posteriormente, a "encontrar" nuevamente una persona con la que repetirla.

martes, 3 de julio de 2012

MITOS SOBRE VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES



       
Esta foto ha sido extraída del logo que  en 2011, con ocasión del 25 de noviembre, día internacional contra la violencia de género, la Universidad de Alicante llevó a cabo en la campaña "Ámame bien" dirigida a promover entre los y las jóvenes unas relaciones afectivas basadas en el respeto, la libertad y la igualdad, y alejadas de los estereotipos que alimentan la violencia de género. La imagen gráfica ha sido diseñada por la artista Eva Armisén.


Esta entrada y en los dos siguientes  post los realizo con un doble objetivo:

1. Corregir mitos e ideas erróneas todavía existentes hoy en día sobre la violencia de género,

2. Descubrir las principales señales de alarma cuando empieza una relación de maltrato (de ello hablaré en la siguiente entrada del Blog).


MITOS SOCIALMENTE EXTENDIDOS SOBRE LA VIOLECIA CONTRA LAS MUJERES
(el cuestionamiento de éstos y la realidad que sí debería conocerse sobre cada uno de estos mitos sobre  la violencia de género: LO QUE SE DICE  Y LO QUE DEBERÍA DECIRSE):


MITO:

SE CREE / SE DICE / SE PIENSA

( Atención, ¡¡ peligro !! de no darse cuenta de las creencias machistas que hay tras ésta forma de pensar, como sustento/justificación de esa conducta de violencia de género )

REALIDAD:

SE DEBERÍA DE DECIR / SABER

1. “El maltrato a mujeres es algo raro y aislado”

Cada 15 segundos una mujer es maltratada. El maltrato es la mayor causa de lesiones a las mujeres, prevalece sobre la violencia callejera, asaltos o accidentes de coche.
2. “A las mujeres les gusta el abuso, sino se marcharían”
Las mujeres maltratadas están en una situación de debilidad psicológica y escasa o ninguna autoestima. En ocasiones no tienen dónde ir, ni creen tener alternativa.
Además los maltratadores combinan períodos de “luna de miel” con los de tensión aguda.
(Ver Foto 1, con Tabla con "FASES DEL CICLO DE LA VIOLENCIA)

Incluso muchas mujeres que se enfrentan a las amenazas e intentan desmarcarse de ésta, sufren un incremento de la violencia.
3. “El maltrato a mujeres ocurre principalmente en familias de bajos ingresos y etnias”.
El que tengamos mayor información de las mujeres de menos ingresos, se considera que puede deberse a que los estudios de esta población vienen de fuentes públicas, a los que acuden las primeras, mientras que las clases medias y altas acuden fundamentalmente a servicios privados.
4. “No hay manera de romper con las relaciones abusivas”.
Las mujeres piden ayuda cuando empiezan a descubrir sus propias fuerzas, y se valen de los recursos comunitarios que ofrecen un ambiente seguro. O cuando sienten la necesidad de salir de su situación de maltrato y de hacer un cambio significativo en su vida.
5. “El maltrato físico es más grave que el maltrato psicológico”.
La coacción psicológica incapacita para el funcionamiento habitual de la mujer de una forma tan contundente como la agresión física.
6. “Hombres adictos a las drogas como el alcohol y otras, son los que agreden: éstas son responsables de sus conductas violentas”.

    “Hombres con estrés, que están en el paro, o tienen problemas en su trabajo…, son violentos como efecto de su situación personal”.
¡¡¡ No todos los parados, alcohólicos, estresados, etc., son violentos !!! (sino sólo aquellos que tienen este carácter en su personalidad).

Además, también es curioso comprobar cómo un hombre que ejerce violencia de género, son violentos pero sólo lo son en su ámbito familiar (dónde “ejercen su función dominadora o de poder”). Es decir, ese mismo hombre que golpea a su pareja no lo hace con su jefe, ni al empleado del INEM cuando no tiene trabajo.
7. “La violencia dentro de casa es un asunto de la familia y no debe salir fuera”.
¡¡ NINGÚN ACTO QUE DAÑE A LA PERSONA FÍSICA, PSICOLÓGICA O SEXUALMENTE, PUEDE CONSIDERARSE COMO PRIVADO !!, SÓLO DEBE ENTENDERSE COMO FALTA O DELITO.
8. “Cuando una mujer dice NO quiere decir SÍ ”.
Algunos hombres piensan que las mujeres no son capaces de manifestar sus deseos sexuales y por ello “creen” que las tienen que obligar y forzar. Cuando una mujer dice NO es que NO QUIERE Y ES UNA VIOLACIÓN si se continua con un acto que la mujer expresa que no quiere realizar.
9. “En el caso de tener hijos es mejor aguantar”.
Si la mujer es agredida, los niños y las niñas presenciarán la humillación de sus madres, convirtiéndose en testigos, y en muchos casos también en víctimas directas; produciendo en ellos trastornos conductuales, de salud y aprendizaje. No debería continuar en ese contexto familiar, sino obtener ayuda para salir de él y cortar ese ciclo de violencia familiar.
10. “Los hombres son de naturaleza violenta”.
No todos los hombres ejercen violencia. El hombre sólo ejerce violencia si el contexto se lo permite.

Es peligroso pensar que todos son de naturaleza violenta: quién ha llegado a creer esto puede ser que los únicos ejemplos conductuales que ha conocido en la intimidad de sus relaciones significativas es con hombres violentos (`por lo que ha llegado a normalizar esa violencia como parte del género masculino).
11. “El hombre maltrata porque es un enfermo o un loco”.
La mayoría no son diferentes a los hombres que no ejercen la violencia contra sus mujeres. La única diferencia estriba es que al llegar a casa golpean. Un “loco” ejercería violencia indiscriminadamente y no selectivamente a sus mujeres (de su entorno familiar íntimo).
12. “Maltratan porque pierden el control”.
Estos hombres violento con sus parejas sólo expresan la violencia dónde tiene poder y seguridad de que no les va a pasar nada.
13. “Los hombres maltratadores lo hacen a consecuencia de haber sufrido malos tratos en la infancia”.
Esto no se puede generalizar, porque hay estudios de hombres no violentos, con antecedentes de violencia familiar. Precisamente, la mayoría de los hombres que luchan contra los malos tratos fueron víctimas de la violencia doméstica (algo que también confirmamos en la práctica clínica: hay hombres que han sufrido violencia de género y no sólo no reproducen este modelo educativo, sino que luchan activamente contra él).
14. Con el tiempo estos problemas se solucionan.
Esto no es así. Puede darse un ciclo no sólo de violencia (como hemos visto en la imagen de más arriba), sino que a lo largo de éste, puede darse una escalada del grado y tipo de manifestaciones de la violencia de género.

(Ver foto de ESCALADA DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO)





FOTOS:

Foto 1:

* Fases del CICLO DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO


                                                   

 CICLO DE VIOLENCIA

 
    Este ciclo tiene varias fases:
   
Fase de acumulación de tensión
    El hombre maltratador empieza a mostrarse tenso e irritable, cualquier comportamiento de la mujer despierta en él una reacción de enfado. La mujer sorprendida intenta hablar con él para solucionar el problema, ver la cuasa, pero esto sólo provoca más enfados en el hombre, que la ve como excesivamente dependiente y empalagosa. La mujer, para no molestarle, comienza entonces a no hacer nada, intenta no expresar su opinión porque sabe que él expresará la contraria y entonces habrá "bronca", también intenta hacer las menores cosas posibles, entra en una FASE DE INMOVILIDAD, pero esto tampoco salva a la mujer, ya que el hombre la acusará de ser casi un "mueble" que no hace nada, que es una persona anodina y aburrida.
Si la mujer se queja él lo niega todo y vuelca la culpabilidad en ella, y esa DESIGUALDAD QUE EL HOMBRE HA IDO CONSTRUYENDO a lo largo de la relación es utilizada para CALLAR A LA MUJER. Le intenta convencer de que él tiene la rázón y no ella, que su percepción de la realidad es equivocada, y  como ya hemos dicho, la desigualdad creada permite al hombre este comportamiento. ELLA ACABA DUDANDO DE SU PROPIA EXPERIENCIA y SE CONSIDERA CULPABLE DE LO QUE PASA. Esto va a reforzar todavía más el comportamiento del hombre.
ÉL SE DISTANCIA EMOCIONALMENTE, la mujer se asusta pensando que LO VA A PERDER y que si esto ocurre será culpa de ella puesto que no ha sabido conservar su amor. El hombre ya no siente ningún amor y se distancia y cada vez está más irritable. ELLA SE DISCULPA UNA Y OTRA VEZ, confiando en solucionar así la situación, pero EL HOMBRE se harta y SIENTE NECESIDAD DE CASTIGARLA VERBAL, FÍSICAMENTE, o de ambas formas a la vez.

Fase de explosión violenta

   Como su nombre indica, el hombre acaba explotando, pierde el control y castiga muy duramente a su pareja, VERBAL O FÍSICAMENTE.

La insulta, la golpea, rompe cosas, amenaza con matar a los hijos y a ella, la interrumpe el sueño, la viola ...

La mujer, que sólo intentaba salvar la relación, se ve ahora impotente y débil, la desigual balanza que se ha establecido a lo largo de los años la paraliza. No toma represalias, TODO EL PODER ESTÁ EN ÉL, eso lo ha aprendido muy bien y LA MUJER ENTRA EN UNA FASE DE "INDEFENSIÓN APRENDIDA" (siente por sus repetidas experiencias, del maltrato, que "no puede hacer nada") que le impide reaccionar.


Fase de "Luna de Miel"

   El agresor se siente muy arrepentido de su conducta (por lo menos las primeras veces), pide perdón, promete cambiar. Y realmente cambia, durante esta fase se convierte en el "hombre más encantador" del mundo, le lleva el desayuno a la cama, le cura las heridas, incluso se hace cargo de las tareas domésticas, le cede todo el poder a ella. La mujer en esta situación se siente en éxtasis, tiene el poder y a su hombre responsabilizándose y amándola. Él deja de ponerle a ella, tantas restricciones, se relaja un poco y le permite las salidas (cuidado: ¡¡ como si acaso fuese él, el hombre quién deba darle permiso para que ella salga, como si no fuera una persona autónoma que decide por sí misma qué hacer/qué no hacer, qué está bien o mal !! ). Si el hombre bebía deja de beber, incluso podría ir a terapia. La mujer al ver estos cambios piensa que si ha podido dejar la bebida puede dejar de pegarle, y piensa de verdad que no volverá a ocurrir, ya que equivocadamente ella relaciona (en un porcentaje muy algo) el maltrato con la ingestión de alcohol, sin pararse a pensar que cuando bebe él no maltrata a todo el mundo, sino sólo a ella.






 ESCALADA DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO


Una vez que ha conseguido el perdón de su víctima, el hombre se siente de nuevo seguro en la relación, ya la ha recuperado, y no tiene que seguir complaciéndola, empieza de nuevo la irritabilidad, los abusos y cuando ella quiere ejercer su recién conseguido poder la castiga duramente.

Cada vez la mujer es MÁS DEPENDIENTE, cada vez tiene menos energía para luchar (INDEFENSIÓN APRENDIDA). Es el marido o pareja, y no ella, quién controla estos ciclos y el que decide cuándo se acaba la Luna de Miel. Ella empieza a darse cuenta de que haga lo que haga no puede controlar el comportamiento de su marido, los malos tratos son arbitrarios e indiscriminados. La mujer sólo tiene energías para intentar mantenerse con vida dentro de la relación o para que no se implique a los hijos.

LOS CICLOS DE VIOLENCIA SE VAN SUCEDIENDO, HASTA QUE FINALMENTE DESAPARECE LA FASE "LUNA DE MIEL" (que previamente se había ido haciendo cada vez más corta , durando menos, en cada uno de estos ciclos).

* Foto 2:

LA ESCALADA DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO
                            
La explicación de CÓMO  "SE DEJA ATRAPAR" LA MUJER, se puede asemejar a una metáfora "LA MOSCA Y LA TELARAÑA":
Sobre todo al principio de la relación, la mujer no se reconoce como víctima, aunque reconoce su sufrimiento. No se atreve a imaginar que haya violencia y agresión por parte de la persona que ama.

Los pequeños actos de dominación son tan cotidianos para ella, que le parecen normales. Empiezan con una sencilla falta de respeto, con una burla, con una mentira o con manipulación. (¡¡¡ Atención con ver normal este tipo de comportamientos, de normalizarlos como parte de una relación íntima !!!).

Si la mujer o grupo social no reaccionan, estos actos se transforman progresivamente en verdaderas conductas perversas que tienen graves consecuencias para la salud psicológica de las víctimas.

En la primera fase el maltratador procura fascinar sin que lo descubran y anular las capacidades defensivas y sentido crítico de la víctima, para evitar que se pueda revelar.

A partir de ahí, se establece una violencia insidiosa que se irá transformando gradualmente en violencia objetiva.

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Parte de esta información ha sido extraída de estas dos Fuentes:

- Programa de Prevención de la Violencia de Género de la Federación de Mujeres Progresistas.
- Guía para la Atención a Mujeres Víctimas de Violencia de Género. Instituto Canario de la Mujer.


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